Mercedes: aprovechó la confianza de una amiga, sacó créditos a su nombre y terminó condenada por estafa
La Justicia de Mercedes condenó a una mujer a tres años de prisión en suspenso luego de considerar probado que utilizó datos personales y bancarios de una amiga para gestionar créditos y concretar distintas operaciones financieras. El caso se originó a partir de una relación de confianza. Además de la condena, deberá pagar $10 millones como reparación a la víctima.
Un vínculo de amistad y confianza terminó convertido en una causa penal por estafa en Mercedes. La Justicia condenó a una mujer a tres años de prisión de cumplimiento en suspenso, tras determinar que utilizó información personal de una amiga para acceder a productos financieros, obtener créditos y realizar operaciones que terminaron perjudicando económicamente a la víctima.
La decisión fue adoptada por la jueza de Garantías de Mercedes, Dra. Simy Beatriz Benasayag, quien homologó un acuerdo de juicio abreviado pleno y consideró acreditada la responsabilidad de la acusada como autora material del delito de estafa.
Además de la pena, la mujer tendrá que afrontar una reparación económica de $10 millones a favor de la damnificada.
Una amistad que terminó en una estafa
De acuerdo con los hechos considerados probados en la causa, aproximadamente desde abril de 2023 la acusada comenzó una relación personal y de amistad con la víctima.
El vínculo entre ambas se habría iniciado en un centro de estética de Mercedes y, con el paso del tiempo, se generó una relación de confianza.
Según consta en la investigación, bajo el argumento de realizar gestiones relacionadas con la afiliación a una empresa de medicina prepaga, la acusada consiguió acceder a documentación e información personal de la mujer.
La víctima relató que le fueron solicitadas fotografías tomadas con su teléfono celular, recibos de sueldo y una copia de su DNI.
Esos elementos terminarían posteriormente vinculados a la gestión de aplicaciones, créditos y otros productos financieros a nombre de la damnificada.
Créditos y transferencias por importantes sumas
La investigación permitió reconstruir una serie de movimientos económicos.
Entre las operaciones detectadas figura un crédito virtual por $1.148.500, además de operaciones posteriores por $820.000 y $1.344.000.
También se constató un adelanto de aguinaldo por $90.000.
La documentación bancaria, movimientos de cuentas, capturas de pantalla y comunicaciones con entidades financieras fueron parte de las pruebas analizadas durante la investigación.
Para la Justicia, esos elementos respaldaron los hechos admitidos en el acuerdo de juicio abreviado.
La jueza sostuvo que las pruebas incorporadas permitían respaldar la aceptación de los hechos realizada por la imputada y establecer tanto la materialidad como su intervención.
Condenada por estafa
Tras analizar las evidencias, Benasayag consideró correcta la calificación jurídica de estafa en carácter de autora material.
La magistrada homologó el acuerdo alcanzado entre las partes y estableció una pena de tres años de prisión en suspenso, además de las costas correspondientes y una serie de reglas de conducta.
Durante los próximos tres años, la condenada deberá mantener domicilio y número de contacto informados, presentarse cada tres meses ante la Oficina Judicial y no cometer nuevos delitos.
También tendrá una restricción de acercamiento de 100 metros respecto de la víctima y tendrá prohibido contactarla.
Entre las restantes condiciones establecidas se encuentra abstenerse del consumo excesivo de alcohol en lugares públicos y del consumo de estupefacientes.
$10 millones para reparar el daño
Uno de los puntos más importantes del acuerdo es la reparación económica.
La mujer deberá pagar $10 millones a la víctima en concepto de daños y perjuicios.
El esquema establecido contempla un primer pago de $1 millón dentro de los cinco días hábiles posteriores a la apertura de la correspondiente cuenta judicial.
Los $9 millones restantes serán abonados en 18 cuotas consecutivas de $500.000.
La jueza consideró que la suma acordada resulta adecuada teniendo en cuenta las características particulares del caso y los daños materiales y morales sufridos.
De esta manera se cerró judicialmente un caso que comenzó con una relación de amistad y confianza y terminó con una condena penal por estafa, restricciones durante tres años y una reparación millonaria para la víctima.










