“Por un milagro”: a más de dos años de iniciadas las obras, la Iglesia de Mercedes sigue cerrada y crecen los reclamos

“Por un milagro”: a más de dos años de iniciadas las obras, la Iglesia de Mercedes sigue cerrada y crecen los reclamos

La Iglesia Nuestra Señora de Las Mercedes, construida en 1881 y considerada uno de los patrimonios culturales más importantes de la ciudad y de la provincia, continúa cerrada pese a que las obras comenzaron hace más de dos años.

El templo, cuya restauración integral está a cargo del Instituto de Vivienda de Corrientes (INVICO), presenta —según información oficial— un avance superior al 60 por ciento. Sin embargo, en la comunidad la percepción es muy distinta: los fieles aseguran que no se observan progresos concretos y que el edificio permanece desmantelado en su interior.

En mayo de 2023 el Gobierno provincial anunció la refacción integral de la fachada con una inversión de $131.739.225,46, con un plazo de ejecución de 150 días corridos. Ese plazo se venció hace tiempo.

Posteriormente apareció un nuevo cartel de obra que anuncia una tercera etapa vinculada a intervención interior, instalación eléctrica y pintura, con un monto de $434.694.259,92, también con un plazo de 150 días. En ambos casos, el financiamiento se indica como proveniente de “fondos provinciales”, con trabajos ejecutados por una empresa privada bajo supervisión del INVICO.

Sin embargo, los vecinos cuestionan la falta de resultados visibles. “En el Gaucho Gil están más avanzados”, comparan algunos, en referencia al Centro Cultural e Interpretativo ubicado a pocos kilómetros del acceso a Mercedes.

La pregunta que sobrevuela es inevitable:
¿Faltó previsibilidad?
¿Los recursos estaban garantizados antes de iniciar la obra?
¿Qué ocurrió con los plazos originales?
¿Por qué una intervención anunciada con fechas concretas no se terminó en tiempo y forma?

Mientras tanto, la comunidad católica sigue celebrando sus actividades en espacios alternativos, esperando recuperar su templo, no solo como lugar de culto, sino como símbolo histórico e identitario.

La Iglesia Nuestra Señora de Las Mercedes no es un edificio más: es parte de la memoria colectiva de la ciudad, construida con piedra rosada de Itá Pucú y completada en 1923 con sus torres emblemáticas.

Hoy, más que un anuncio, los fieles piden certezas. Y como expresan algunos vecinos con ironía y resignación:
“Ya no pedimos explicaciones, pedimos un milagro”.