El obispo estará en Mercedes para acompañar a los devotos del Gauchito Gil
Monseñor Adolfo Canecín llegará a Mercedes para acompañar a los peregrinos en las celebraciones del Gauchito Gil. Presidirá misas, bendecirá a los fieles y llamó a vivir la peregrinación como una experiencia profunda de fe, servicio y compromiso cristiano.
En el marco de las celebraciones en honor al Gauchito Gil, Adolfo Canecín, obispo de Goya, expresó su cercanía con los devotos y peregrinos que llegan a la ciudad de Mercedes, invitándolos a vivir una experiencia profunda de fe y encuentro con Cristo.
“Quiero, una vez más, acercarme, acogerlos y acompañarlos en su peregrinación hacia la Cruz Gil”, manifestó el prelado.
Durante su estadía en Mercedes, el obispo presidirá la Eucaristía en el templo parroquial, bendecirá a los peregrinos, oficiará un responso en el cementerio local y también se hará presente en el santuario ubicado sobre la ruta cercana a la ciudad. Además, sacerdotes diocesanos estarán durante dos días escuchando confesiones y celebrando el sacramento de la reconciliación.
Acompañan al obispo los presbíteros Ramón Felipe Espinoza, Adolfo Gutiérrez y Luis Alberto Adis, sacerdotes diocesanos que residen en Mercedes, quienes estuvieron a cargo de un triduo celebrado en el oratorio de la Santísima Cruz, propiedad del obispado, donde se levantó un templo para la celebración de la Eucaristía destinada a los peregrinos.
Monseñor Canecín llegará a la ciudad el miércoles 7, acompañado por seis seminaristas, y ese mismo día presidirá la misa en el templo de la Santísima Cruz a las 19 horas.
El jueves 8 de enero, el obispo celebrará la misa central a las 6 de la mañana en el corsódromo de Mercedes. Allí bendecirá a los peregrinos y jinetes que partirán hacia el predio de la Cruz Gil, llevando la cruz de las catacumbas, donde serán recibidos por otros sacerdotes. Más tarde, a las 10, rezará un responso en el cementerio local.
Carta pastoral a los peregrinos
En su carta pastoral, Monseñor Canecín señaló que su mensaje se inspira en el Magisterio de la Iglesia. Citó al papa San Pablo VI, quien definió la piedad popular como “un reflejo de la sed de Dios que solo los pobres y sencillos pueden conocer”, y al papa Francisco, quien destacó que estas expresiones “tienen mucho que enseñarnos” y constituyen un verdadero lugar teológico.
El obispo también compartió una reflexión a partir de una canción que le acercaron jóvenes peregrinos: “Al pecho llevo una cruz y en mi corazón lo que dice Jesús”. A partir de esa frase, invitó a los fieles a llevar siempre la cruz como signo de fe y a guardar en el corazón la Palabra, como lo hacía la Virgen de Itatí.
Finalmente, recordó dos textos bíblicos fundamentales señalados por el papa Francisco: el Sermón de la Montaña y el pasaje del Evangelio que llama a dar testimonio a través del servicio a los demás. En ese sentido, invitó a toda la comunidad a asumir el compromiso de leer, meditar y hacer vida estos mensajes a lo largo del año.










