De la crítica a la aprobación: el llamativo viraje de concejales sobre el estacionamiento medido
La implementación del estacionamiento medido en la ciudad de Mercedes expuso, una vez más, las contradicciones del debate político local. Lo que en un primer momento fue presentado como una medida carente de respaldo legal, terminó recibiendo el aval del Concejo Deliberante tras un giro discursivo que no pasó desapercibido.
El anuncio del Ejecutivo municipal abrió un fuerte debate público. Comerciantes de las zonas afectadas, frentistas y vecinos pusieron el foco en los costos por hora y en el impacto directo que el sistema tendrá sobre la actividad comercial y la vida cotidiana en el centro de la ciudad. Sin embargo, el eje más sensible se dio dentro del propio Concejo: si existía o no el marco normativo necesario para avanzar con la medida.
En Radio City, dos concejales de la oposición fueron categóricos al sostener que el estacionamiento medido no estaba incluido en la tarifaria aprobada y que la ordenanza de emergencia económica no habilitaba su implementación. Las críticas fueron claras y públicas, generando incertidumbre sobre la legalidad del sistema.
Ante este escenario, este medio consultó a fuentes del Ejecutivo municipal, desde donde aseguraron que no existían impedimentos legales y que las normas vigentes autorizan la aplicación del estacionamiento medido. Esa respuesta contrastó con los cuestionamientos que horas antes se escuchaban en el ámbito legislativo.
Con el correr de los días, el escenario cambió. Desde el Concejo Deliberante se confirmó que el estacionamiento medido cuenta con luz verde para su puesta en marcha. Incluso, los mismos concejales que habían objetado la medida comenzaron a sostener, en declaraciones posteriores y en conversaciones fuera de micrófono, que el sistema sí está contemplado en la tarifaria.
El brusco cambio de postura dejó expuesta una situación difícil de explicar para la opinión pública. Lo que fue rechazado con firmeza terminó siendo avalado sin mayores aclaraciones, alimentando la percepción de que el debate no fue técnico ni jurídico, sino político.
Así, una medida cuestionada días atrás terminó siendo presentada como un hecho consumado, confirmando que, en la política local, las convicciones suelen ser flexibles y el diálogo termina acomodando lo que antes parecía imposible.










