Veredas tomadas: el peatón, el gran olvidado en Mercedes
¿En Mercedes no existen ordenanzas para hacer cumplir o simplemente no se controlan?
La imagen que llegó a nuestra redacción expone una situación tan cotidiana como preocupante: la ocupación indebida de las veredas, el espacio que debería estar garantizado para la circulación segura de los peatones.
En la fotografía se observa cómo un comercio utiliza la vereda para carteles publicitarios, sillas y mercadería, reduciendo o directamente anulando el paso peatonal. Lejos de ser un hecho aislado, esta escena se repite en distintos puntos de la ciudad, sin que haya respuestas visibles por parte de las autoridades responsables del control del espacio público.
La consecuencia es clara: personas obligadas a caminar por la calle, esquivando vehículos, con el riesgo que eso implica. Adultos mayores, personas con discapacidad, niños y vecinos con cochecitos son quienes más sufren esta falta de orden y control.
La vereda no es una extensión del comercio. Es un bien público, destinado a garantizar accesibilidad, seguridad y convivencia. Cuando se permite su uso indiscriminado, se vulneran derechos básicos y se normaliza el desinterés por el peatón.
La pregunta vuelve a ser inevitable:
¿faltan normas o falta decisión para hacerlas cumplir?
Mientras no haya controles efectivos ni sanciones, el mensaje es claro: todo vale. Y una vez más, el que paga las consecuencias es el vecino que camina, el peatón, el eslabón más débil de la ciudad.










